Empresario sin incursionar en el mundo digital

Rubén es un hombre de pocas palabras, pero de una determinación férrea. Su empresa de servicios y mantenimientos mecánico ”Soluciones Anzoátegui” en las afueras de la ciudad era su reino, un lugar donde las máquinas hablaban un lenguaje que solo él entendía. Sin embargo, a pesar de su destreza técnica, Rubén sentía que su negocio estaba estancado.

Los contratos esporádicos con PDVSA lo mantenían a duras penas a flote y la competencia era cada vez mayor, él soñaba con algo más; con ser capaz de captar cada vez mas clientes privados a fin de que su futuro y su estabilidad no dependieran de un solo cliente.


La idea de expandirse era un pensamiento recurrente que no lograba sacar de su cabeza. Se decía a sí mismo, “Si tan solo encontrara la manera de proyectarme a más posibles clientes y crecer.”

Intentó todo: desde pedir favores a familiares hasta contratar a un community manager de bajo costo. Los resultados eran desalentadores. Sus publicaciones en redes sociales se perdían en el mar de contenido, y los clientes potenciales parecían ignorarlo. En una ocasión el mismo se puso a mandar directos por intagram y le bloquearon la función de chat justo cuando estaba a punto de concretar con un cliente, la tristeza y la desesperación iban cada día en aumento.

Ese viernes decidido ahogar sus penas con unos tragos, así que llamo a su compadre a quien tenía meses que no veía entre tragos y copas su amigo le expreso lo emocionado que se sentía, estaba estrenando su página web y había decidido tener un correo corporativo, con la intención de proyectar un mayor profesionalismo y destacar frente su competencia.

Rubén, que siempre había visto el mundo digital como una pérdida de tiempo y dinero, se mostró algo escéptico y le expreso sus frustraciones y dudas a su compadre.

Este lo escucho atentamente y le dijo, sino recuerdo mal en estos meses atrás pintaste la fachada de tu empresa ¿no es así? ¿Cuantos clientes te trajo pintar la fachada?
Ruben le respondio, imagina que un posible cliente pase frente a la empresa y vea esa fachada toda sucia, se va a ir enseguida.

-Exacto replico el compadre, lo haces porque si un cliente potencial llega a tu puerta debes proyectar profesionalismo, seriedad y solvencia sino ¿quien confiaría en ti para un trabajo?

– Exactamente repondio Ruben

– Pues replico el compadre, ahora imagina que un cliente te busque por internet y no encuentre nada de ti, ¿Qué crees que va a pensar de ti? piensa esto, si no eres ni siquiera capaz de invertir en una web y un correo para tu empresa como esperas que tus posibles clientes te tomen en serio cuando ni siquiera tú mismo lo haces.

Esa idea quedo dando vueltas en la cabeza de Ruben, pensaba en todos los clientes potenciales que había podido perder por no tener una presencia en línea sólida, esta idea fue tomando cada vez más y más fuerza así que decidido buscar ayuda…

Con la ayuda de SOMOS SFU, Rubén comenzó a construir su presencia digital desde cero. Crearon una página web moderna y fácil de navegar, donde los clientes potenciales podían encontrar toda la información que necesitaban sobre sus servicios. Además, implementaron los correos corporativo que le daban a su negocio una imagen más profesional y confiable. Y que no supuso un gran cambio en la operación de su personal ya que los integraron con el correo Gmail que ya venían usando, pero ahora todos los correos eran desde el dominio solucionesanzoategui.com

Ese viernes decidido ahogar sus penas con unos tragos, así que llamo a su compadre a quien tenía meses que no veía entre tragos y copas su amigo le expreso lo emocionado que se sentía, estaba estrenando su página web y había decidido tener un correo corporativo, con la intención de proyectar un mayor profesionalismo y destacar frente su competencia.

Rubén, que siempre había visto el mundo digital como una pérdida de tiempo y dinero, se mostró algo escéptico y le expreso sus frustraciones y dudas a su compadre.

Este lo escucho atentamente y le dijo, sino recuerdo mal en estos meses atrás pintaste la fachada de tu empresa ¿no es así?

¿Cuantos clientes te trajo pintar la fachada?

Ruben le respondio, imagina que un posible cliente pase frente a la empresa y vea esa fachada toda sucia, se va a ir enseguida.

-Exacto replico el compadre, lo haces porque si un cliente potencial llega a tu puerta debes proyectar profesionalismo, seriedad y solvencia sino ¿quien confiaría en ti para un trabajo?

– Exactamente repondio Ruben

– Pues replico el compadre, ahora imagina que un cliente te busque por Internet y no encuentre nada de ti, ¿Qué crees que va a pensar de ti?

Piensa esto, si no eres ni siquiera capaz de invertir en una Web y un Correo para tu empresa como esperas que tus posibles clientes te tomen en serio cuando ni siquiera tú mismo lo haces.

Esa idea quedo dando vueltas en la cabeza de Ruben, pensaba en todos los clientes potenciales que había podido perder por no tener una presencia en línea sólida, esta idea fue tomando cada vez más y más fuerza así que decidido buscar ayuda…

Emprendedor digital, líder en su ramo del mercado

Con la ayuda de SOMOS SFU, Rubén comenzó a construir su presencia digital desde cero. Crearon una página web moderna y fácil de navegar, donde los clientes potenciales podían encontrar toda la información que necesitaban sobre sus servicios. Además, implementaron los correos corporativo que le daban a su negocio una imagen más profesional y confiable. Y que no supuso un gran cambio en la operación de su personal ya que los integraron con el correo Gmail que ya venían usando, pero ahora todos los correos eran desde el dominio solucionesanzoategui.com

Los expertos de SOMOS SFU no solo le proporcionaron las herramientas técnicas, sino que también lo asesoraron en estrategias de marketing digital para atraer a nuevos clientes. Le optimizaron su perfil de GoogleMAP le dieron sugerencias para a crear contenido de valor para sus redes sociales y en definitiva hoy tienen una presencia online solida.

Con el paso del tiempo, Rubén comenzó a ver los resultados de su inversión. Su página web proyectaba seriedad y profesionalismo, su presencia en GoogleMap y su contenido de valor son como trampas armadas esperando un posible cliente, con forme más pasa el tiempo y llegan cada vez más clientes y se van abriendo cada vez nuevas oportunidades, Ruben entiende que invertir en innovación es siempre la mejor inversión.

Hoy, Rubén comienza a ver el fruto de sus decisiones. Su negocio ha aumentado su facturación en casi un 27.8% en los últimos 7 meses. Además de disfrutar de una mayor estabilidad financiera, con cada nuevo cliente y cada proyecto exitoso, su visión se ha ido expandiendo y una suave voz le susurra en su mente que este no es el final sino apenas el comienzo.

Si eres de los que le gustan los finales felices entonces este es el fin . . .

¿Pero si deseas conocer la verdad y como termina la historia de Rubén?, es necesario que llenes el siguiente formulario y el verdadero final de la historia llegara a tu correo